lunes, 19 de abril de 2010

Nadie puede parir por ti

“¿Quién puede comer por ti?   Nadie, es obvio.

¿Quién puede dormir por ti?   Nadie, otra vez.

¿Y quién puede parir en tu lugar?   Nadie.

Realmente nadie más que tu. Tú y solamente tú.

En el momento en el que puedas interiorizar este concepto fundamental

resolverás cada uno de tus problemas y dejarás de buscar

a una persona o un lugar para dar a luz.

Entenderás entonces

que hay una sola cosa que hacer:

quedarte cerca de ti misma”


Frédérick Leboyer