miércoles, 24 de noviembre de 2010

El parto es tuyo, no de ellos

El parto es tuyo

Hay cosas que hasta que no las vivimos no son fáciles de entender.  

La deshumanización -si la palabra humanización realmente significa lo que significa- de uno de los momentos más importantes y más íntimos de una mujer y por defecto de una pareja, es socialmente aceptada por nuestro sistema de valores mediocres y por la comunidad médica en general, que no en particular.

Resulta que a estas alturas me entero, por aquello de que nunca se deja de aprender, que la  Organización Mundial de la Salud y el  Ministerio de Sanidad Español tienen una recomendaciones sobre el parto, que en España se las pasan por el forro de ahí, unos hospitales y otros también. Partiendo del hecho de que una mujer embarazada no es una enferma, los protocolos de actuación de los hospitales españoles se basan en todo lo contrario, por un lado la presunción de enfermedad y por otro lado la presunción de que algo vaya a salir mal. Y para prevenir que algo salga mal, pues al tajo. Nunca mejor dicho.

Lo normal hoy en día a una parturienta que entra por las puertas del hospital, es que le coja un residente por banda y le administre una vía “por si acaso”. Subida a planta, previa rotura de  bolsa amniótica -para que el parto sea rápido y podamos todos ir a comer o cenar-, la parturienta tendrá una casi segura pelea con matrona, ginecólogo, estudiantes diversos y médicos en general que les de por pasar por allí a ver como va todo. Las indicaciones de estos “profesionales” del me tengo que ir pronto a comer o a cenar, pasan por encadenar a la desdichada con lo que ellos llaman  monitor fetal, evitando que esta pueda mover a gusto para facilitar el parto. 

Mejor no facilitarlo de esta manera y hacerlo a la mía. Como la mayoría no prosperan por el estrés y la mala situación ambiental a la que se enfrenta la pareja parturienta, lo lógico es administrar “ oxitocina” por un tubo, que para eso era la vía que se la puesto al entrar en el hospital, y junto con la droga, la rajada de salva sea la parte, llamada técnicamente “ episiotomía” que evitará a la mujer algún desgarre que otro, que para eso se ha producido ya por la mano del “profesional”. Y que se vaya despidiendo del sexo en una buena temporada. Eso si la cosa va bien.

Ay de la parturienta y pareja si el bebetín no viene en los tiempos que se pueden considerar normales por estos señores, ya saben lo de la comida y la cena,  la cesárea aquí es segura. Total, una operación más o menos…

Y ese avance de la humanidad llamado “ epidural“, esa cosa mágica que elimina el dolor a la parturienta, ¡qué invento! Elimina tanto el dolor que claro, empujar en cada contracción como ha hecho la especie humana y mamíferos varios durante millones de años, como que es difícil.  Forceps,  ventosa, oxitocina y episotomía son los males menores de quitar el dolor a la parturienta. A ver si inventan la pastilla que se lo quite en cuanto salga del hospital. Esa si que sería un gran invento. Que quitar el dolor del parto, no significa que no se lo lleven para casa, aumentado en muchas ocasiones hasta límites innecesarios.

¿A qué les cuento yo esto? Pues a que otro parto es posible.
Ver Documentos TV “De parto”:  vídeo 1 vídeo 2 vídeo 3 vídeo 4 vídeo 5 vídeo 6. Se da en países europeos, que nadie les asuste con vuelta a los árboles o gilipolleces por el estilo. En Holanda por ejemplo, parir en casa, con asistencia de la seguridad social -una matrona por defecto- es gratuito, lo que sale caro es ir a parir al hospital. Que cosas. En Reino Unido y países nórdicos en general, que les voy a contar, no solo en ginecología están a años luz de España…

¡Qué curioso! La ciencia dice una cosa y los “profesionales” de esto del parto dicen otra, bueno, no todos ellos claro. Sin embargo es mucho más cómodo hacer las cosas como se han hecho durante decenios, ¡qué follón si hay que cambiar ahora los protocolos! 

Me encontraba ayer con un “profesional” que reconocía lo mal que estaban las cosas en su hospital y recomendaba que fueran las mujeres las que llevaran en masa sus planes de parto, indicando que querían y que no querían que les hicieran por defecto. ¡Por Dios!, como si tengo que ir a operarme del apéndice y tengo que advertir que no me corten la pierna. Si investigan un poco el tema, les aseguro que van a alucinar.

Y por supuesto, por defecto es la palabra. Todas las acciones médicas que he comentado con anterioridad son útiles en los casos en los que son útiles, el problema es que los protocolos las establecen por defecto, por aquello de que si a dos le puede ir mal, pues para que nos vamos a arriesgar con cien. Todas por el aro. Que país. Vean, vean…

Si quieren saber un poco más sobre el tema: El parto es nuestro es su sitio. 
No tengan miedo a informarse, a preguntar… a lo que deberían tener miedo es a sufrir acciones médicas sin motivo alguno, otra forma de parir no sólo es posible, es recomendable:
- Estrategia de atención al parto normal en el Sistema Nacional de Salud. Ministerio de Sanidad Español 2007 (pdf – 1,1 Mb)
- Recomendaciones sobre la asistencia al parto. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (pdf – 49,4 kb)

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