domingo, 5 de diciembre de 2010

Crianza corporal

Sigo  compartiendo a Ileana, genial como siempre.
Me encanta cuando tengo un huequito para leer y me puedo meter en su blog, es un placer ver cómo le pone palabras exactas a muchos de mis pensamientos.

A mi personamente me gusta crianza con apego, amorosa, con respeto, natural y corporal. Me da igual el término, me gusta lo que defienen estos conceptos  y personalmente creo que  tratar a los niños con mano dura, imponiendo nuestas necesidades y ritmos y tratando de que se adapten a nuestra vida anterior, en vez de adaptarnos a sus necesidades no es amar, no es respetar, no es natural... como dice ella, deberíamos decir CRIANZA sin más, nadie debería dudar en entregarse y acoger a un bebé como se merece.
Sn embargo me encanta esta descripción de crianza como nosotras la entendemos.

Crianza corporal

Por Ileana Medina Hernández
Creo que por fin he dado con un término que me gusta.

En realidad, debería llamarse "crianza" sin más, pero dado que es una nueva sensibilidad en auge, y algún nombre hay que poner para que sepamos de qué estamos  hablando, el de "crianza corporal" me gusta.

El "attachment parenting" pasó al castellano como "crianza con apego". La palabra apego, aunque bonita, tiene la desventaja de que para algunas personas cobra la connotación de que los padres estarían "encima" de los hijos todo el día, imponiéndoles una presencia o sobreprotección no deseada por el niño. Además, puede ser conflictivo, porque en todas las corrientes de sabiduría ancestral la felicidad se relaciona con el "desapego", aunque curiosamente, es el apego en la infancia lo que hará más fácil el desapego en la edad adulta, como expliqué hace un tiempo por aquí.

Crianza con apego, crianza con vínculo, crianza amorosa, crianza natural, crianza con respeto... Son términos además muy relativos, porque todos los padres creen que crían a sus hijos con amor y respeto, independientemente del estilo de crianza que elijan.

 Bajo cualquiera de esas "etiquetas" no se guarda un catecismo, ni un dogma, ni siquiera un método. No se trata de unas instrucciones que nadie deba seguir. No es preceptivo.

Se trata de un concepto "descriptivo", de utilidad teórica, para resumir una serie de prácticas en la crianza que van en notorio ascenso en la sociedad occidental postmoderna, necesitada de una vuelta a los afectos, a la naturaleza, a las raíces.

Por eso, me ha gustado hoy el concepto de "crianza corporal". Porque de eso se trata. De ofrecer CUERPO a nuestros bebés. Teta, porteo y colecho: todo el día ofreciendo nuestro cuerpo como SOSTÉN, compañía, contacto.

Se habla de "vínculo", de no romper el "continuum", de permanecer como si el bebé continuara aún en el vientre materno, porque en realidad el bebé humano, como consecuencia de la bipedestación, nace muy inmaduro y necesita una "exterogestación" de otros 9 meses para terminar de madurar.

Todo eso está muy bien, pero se trata de algo todavía más íntimo, irracional, intuitivo, mamífero, placentero: se trata de disfrutar del CONTACTO FÍSICO, del goce, del calorcito humano, del piel con piel.

Se trata de recuperar la corporalidad, de tocar, oler, lamer, chupar. Se trata de vivir la fusión de los cuerpos, de ser libres, abandonar los prejuicios y los tabúes, compartir, estar abiertos y disponibles.

Se trata de proteger, amar, cuidar, nutrir, gozar, jugar, reír, revolcarse, mezclarse, fundirse, derretirse, amalgamarse, ablandarse, engolosinarse, desmerengarse, enamorarse, atreverse, perder la compostura, aceptar la locura, romper los límites, abandonar la racionalidad y la rigidez, olvidarse del tiempo y los relojes y las normas sociales, desbocarse, abandonarse, dejarse ir, fluir, estar alerta, aprender, crecer, abrirse, desnudarse, rendirse, desarmarse.

Esto es amor. Quien lo probó lo sabe.

2 comentarios :

  1. Me encantó... sobre todo la última frase, porque hay que probarlo para saberlo.

    Es taaaaan rico tener a tu cachorrito pegadito.. :)

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  2. y Oler, oler...mmmm ese perfume que sólo tienen los bebés,ese olor que nunca más en la vida volvemos a tener a dulcito, a rico, a vida tierna y nueva...en su cuellito, en sus manos, en su aliento...ay su aliento...qué maravilla!
    Yo decido,no me lo quiero perder.

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