jueves, 3 de marzo de 2011

Romper el círculo de la medicina defensiva-agresiva

Por C. G.,matrona y socia de EPEN
Campaña "Por un parto digno". Sociedad Peruana de Estimulacion Prenatal y Postnatal (SPEPP)

Para que vea el señor Arenas – pueden leer aquí el artículo en cuestión, titulado “Medicina defensiva“- que las usuarias no somos el enemigo, vamos a echarle un cable en este tema de las denuncias. Vamos a hablar de ello, pero desde otro punto de vista, uno serio, sincero y sin prejuicios. Es el punto de vista de una profesional que atiende partos como es debido, respetando la evidencia científica, respetando la fisiología del parto y respetando los derechos y deseos de la mujer que está de parto.

Hay muchas denuncias a los ginecólogos por NO HABER HECHO (cesárea, acelerar, inducir) y muy pocas, o ninguna si me apuras, POR HABER HECHO (cesárea, acelerar, inducir). Teniendo esto presente, no es de extrañar que la medicina defensiva no sea defensiva, sino agresiva. Es muy duro estar acompañando a una mujer y tener a todo el mundo al lado diciéndote que si no le haces algo pronto y le sacas al niño te voy a denunciar (eso lo he vivido yo en mis carnes); no entienden que el dolor no es sufrimiento, ni que un parto normal dura muchas horas, ni que antes de hacer una cesárea hay que intentar que el parto siga su curso… Creo que también es importante hacernos conscientes de esta realidad.

Las mujeres también tenemos que asumir nuestra parte de responsabilidad en el proceso y en las decisiones que tomamos. No justifico para nada la mala praxis, pero sí creo que en lo único que tiene razón Bajo Arenas es en que, mientras las denuncias sigan siendo como son, poco favorecemos el cambio. La denuncia no debería ser por la ventosa, sino por qué motivo se ha llegado a necesitar una ventosa: mujer inducida, con epidural, inmovilizada y en posición de litotomía. Sufrimiento fetal agudo, cesárea de emergencia. Bebé con problemas neurológicos. Denuncia al servicio. ¿Motivo? POR NO HABER HECHO UNA CESÁREA ANTES. Y eso no es lo que debería ser. El verdadero motivo por el que habría que denunciar a este servicio es por una inducción probablemente no justificada, por crear unas condiciones nefastas para el desarrollo del parto y por no haber informado correctamente antes de todo eso. Pero no, ¿le van a denunciar por haber hecho todo eso? No, lo van a denunciar pero por no haberlo hecho más rápido. Y ese es el error que perpetúa la acción defensiva-agresiva por parte del sistema. Y esta actitud continua, en los paritorios, hace que cedas muchas veces a la presión e intervengas cuando no es necesario. Hay muchas cesáreas por presión familiar. Muchísimas. Y eso no es culpa del sistema, sino de la sociedad.

No podemos exigir por un lado que se respeten los tiempos, que no se intervenga, que no se actúe de forma defensiva-agresiva, pero por otro lado, que la mujer no “sufra”, que sea cortito y que le hagan todo lo que le tengan que hacer rápido no vayan a dejarla parir como las negras, por el suelo y sin que nadie haga nada. Eso también es la historia de cada día en muchos hospitales. Eso también es la vivencia de muchos profesionales que intentan hacer las cosas correctamente y se encuentran acorralados en un pasillo con un puño en la cara por no haber sacado el bebé a la de ya.

Yo soy la primera que critica al sistema y a los sanitarios que no se informan y no evolucionan. Pero también soy sanitaria y conozco el patio; y las mujeres también tienen su parte en esto. Muy probablemente las que estamos aquí no sean así (por eso estamos aquí), pero sí lo son un elevado porcentaje de las mujeres de esta España nuestra. Entonces seamos justos, al césar lo que es del césar…

En definitiva, existe un círculo vicioso, pero como en todo círculo no se sabe muy bien donde está el principio y el final. La visión que tenemos del parto, tanto profesionales como usuarias está muy distorsionada y todos debemos colaborar para que cambie. Ahora bien, la obligación de informar la tienen los profesionales, ¿cómo vamos las mujeres a cambiar nuestra visión y solicitar una buena atención en lugar de urgirles a que actúen rápido, si nadie nos habla a lo largo del embarazo de lo que es mejor para el parto? Si en las consultas apenas nos explican nada por falta de tiempo y nos reprenden por querer saber demasiado. Al final, parece que la cosa no va con nosotras, que nosotras no tenemos nada que decir al respecto y como los médicos son los que toman las decisiones, en su pecado llevan implícita la penitencia; ellos asumen la responsabilidad, ellos asumen la culpa.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu opinión