miércoles, 7 de septiembre de 2011

Maniobra de Kristeller

Un Plan de Parto no podemos hacerlo copiando y pegando de otros de intenet. 

El verdadero sentido de elaborar un plan de parto consiste en reflexionar y estar informados de lo que queremos y por qué, en qué casos están recomendadas ciertas intervenciones de manera necesaria y sobretodo cuáles son nuestros derechos y nuestros deseos.

A continuación les dejo un artículo de EPEN sobre la Maniobra de Kristeller para que todos aprendamos un poco más sobre ella y comprendamos por qué la mayoría de los planes de parto, dicen "no quiero que me practiquen la maniobra de Kristeller" y también los riesgos que corremos al no tener la información y dejar que los demás "hagan lo que crean conveniente, poniéndonos en sus manos" sin ser protagonistas, informadas y activas decidiendo basándonos en información actualizada.

 

Maniobra de Kristeller



Desgraciadamente muchas mujeres ignoran que les han practicado la maniobra de KRISTELLER durante el parto: También llamada (de forma “suave”) “presión en fondo de útero”. Tal vez ninguna de estas dos acepciones te suene… pero seguro que has escuchado relatos de parto en los que la madre cuenta como “se subió el gine sobre mi tripa”, “la matrona me empujó la tripa con el brazo”… o cosas similares. Ésta es una maniobra desaconsejada y de gran riesgo. En este resumen te contamos por qué.


Comentario médico-legal sobre la maniobra de Kristeller
Pilar de la Cueva (ginecóloga) y Francisca Fernández (abogada)
La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, en sus recomendaciones de 2007, afirma que la maniobra de Kristeller está contraindicada para facilitar el descenso del feto. Esta maniobra puede causar a la madre traumatismos que van desde hematomas y dolor en las inserciones musculares y fractura de costillas hasta rotura del útero e inversión uterina, que pueden provocar a su vez hemorragias graves y, en casos extremos, conducir a la extirpación del útero. En cuanto al bebé, también puede producirle traumatismos y lesiones como las del plexo braquial, que provocan la parálisis de Erb.

Normalmente, la maniobra de Kristeller se realiza para acabar antes con el parto, pero no por razones de verdadera emergencia. Si éste fuera el caso, estarían indicadas otro tipo de intervenciones. En lugar de realizar esta maniobra, los asistentes deberían respetar los tiempos de la mujer, animarla a adoptar posturas que favorezcan el descenso del feto (verticales), permitirle beber para que reponga líquidos y evitarle situaciones o intervenciones que pudieran estar aumentando su cansancio, procurándole confort físico y psicológico.


Cualquier intervención médica requiere el consentimiento previo del paciente. Para recabar este consentimiento los profesionales sanitarios están obligados a informar a las usuarias, como mínimo, de las indicaciones, efectos adversos y alternativas existentes, para que puedas elegir. El consentimiento informado es una figura médico legal con un profundo fundamento ético, que es el derecho de toda persona a decidir sobre la propia salud y el propio cuerpo.  La Ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica garantiza el derecho todo paciente o usuario a negarse a una intervención o tratamiento médico. Además, ello «no dará lugar al alta forzosa cuando existan tratamientos alternativos».

La maniobra de Kristeller no sólo es indeseable en sí misma, sino que existen multitud de alternativas mucho más eficaces y, lo más importante, exentas de riesgo.
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