sábado, 28 de enero de 2012

Patricia, Nacho y Darío


            Mi experiencia ha sido mágica desde el primer momento en el que nos enteramos que íbamos a ser papis, ya que Nacho creía que no podía concebir hijos pues hace un par de años padeció una meningitis y el médico le dijo que se quedaría estéril.
 
            Y cual fue nuestra sorpresa cuando quedamos embarazados fue una alegría para nosotros y nuestra familia. Para mi fue una situación muy extraña, debido a que tenia la idea de ser mamá pero no tan inesperadamente pues incluso teníamos en mente iniciar pruebas para realizar una fecundación, pero no fue necesario pues nuestro amor pudo con toda barrera y concebir a nuestro bebe.
 
            A mi me costó un tiempo hacerme a la idea de que iba a ser mamá, hasta que no vi como me iba creciendo la barriga no me lo creía. Un día hablando con mi prima Aida, que es como una hermana para mi, me comentó la existencia de Carol. En un principio no sabía si me iba a servir de algo pues como comenté estaba en una etapa de shock, se lo comenté a Nacho y nos animamos.
 
            Desde la primera charla, se abrió ante mi un nuevo mundo, una nueva visión de lo que era el embarazo, el parto y como no el ser papas. Aprendí muchas cosas que no sabía pero lo más importante es que el taller consiguió centrarme en lo  que estaba viviendo y aclarar la idea de parto que quería vivir. Un parto mío, que nadie me robara ni me impidiera vivir lo que yo y el papi queríamos sentir. 
 
Cuando Carol relato sus partos pude ver las grandes diferencias que existían entre ellos y cual era con el que yo me sentía más identificada, solo es que yo no me consideraba tan valiente como para dar a luz en casa.
 
            Deseaba un parto vivo con todos sus efectos y etapas sin elementos artificiales que me impidieran sentir la llegada de mi bebe. Esta idea tan clara que tenía se enturbio cuando la prueba del estafilococo dio positivo ya que podría cambiar todo.
 
            La realidad es que idealizamos el parto y no deberíamos pues nunca será tal como una quiere, pues creo que es una de las cosas menos predecible y estándar del mundo. Bueno aún así, cree mi plan de parto e imagine como quería que fuera.
 
             El 18 de Noviembre del 2.011 por la noche nos acompañaron en una bonita cena nuestros amigos Eli y Javi, con una entretenida velada que como no acabo en baile. Nacho, Dario y yo bailamos nuestra canción salsera favorita sin saber que sería el último baile con Darío en mi tripa.
 
            19 de Noviembre del 2.011 tras una noche más tranquila de lo normal, me desperté sintiéndome mojada, confirmó que he roto la bolsa y en breve estamos en el materno sobre las 10:00h. Todo estaba bien, un enfermero muy agradable me informa de que no había paritorio libre por lo que me subirían a planta ya que aún no tenía contracciones, pero desde que quedará libre un paritorio me bajarían y me provocarían el parto. Yo le comenté al enfermo que eso me entristecía debido a que tenía un plan de parto y no se si lo podría seguir, el me animó a que lo comentará, que seguro intentarían dentro de lo posible respetar lo que yo deseaba. Pero claro todos sabemos lo que conlleva el provocar el parto.
            En la habitación, tuvimos suerte pues estábamos nosotros solos, comenzaron las contracciones desde el principio muy seguidas cada 2 minutos y cada vez más fuertes. Pude estar a gusto, colocándome como mi cuerpo me pedía y con todo el apoyo necesario por parte de Nacho que se comportó de una manera ejemplar, estaba allí sin molestar pero apoyándome en todo lo que necesitaba, por ello agradezco mucho el a verlo  tenido a mi lado, nada hubiera sido igual sin él.
 
            Sobre las 14:10h. me bajaron, al mirarme la enfermera dijo: "¿Qué es eso? Peloooooo, no empujes que no hay paritorio", el enfermero del principio se acercó y me felicitó pues había conseguido ponerme de parto yo solita sin ayuda. Con todo esto me di cuenta que ya había llegado el momento, cerré los ojos y me centré en lo que estaba sintiendo y como mi cuerpo se comunicaba. Una vez en paritorio todo fue muy rápido y desde que noté que Nacho se encontraba a mi lado supe que ya no necesitaba nada más y empuje, empuje y empuje, pues su ánimo y voz me indicaron que ya era ese momento deseado en el que nuestro Darío iba a reencontrarse con nosotros en breve.
 
            La matrona que fue encantadora, me tuvo que ayudar y hacerme una episiotomía pues el bebe estaba sufriendo, fue hacérmela y sentir la sensación más maravillosa del mundo la salida de mi niño, sentir su calorcito en mi pecho y como no ver su carita como nos miraba fue increíble. A las 14:45h conocí a los 3kg con 49 cm más maravillosos del mundo, que me enamoraron eternamente.
 
            Otro momento mágico fue cuando Dario se pego a mi pecho, es increíble el instinto humano, yo tenía clarísimo que quería darle el pecho, pero al ver su carita al amamantar más claro me lo puso. Fue duro adaptarnos pasamos grietas, subidas de leche, mastitis, etc.. pero nada me desmotivó para seguir con mi empeño en ofrecer a mi bebe el mayor tesoro.
 
            La llegada a casa fue toda una aventura, quizás en este etapa me acorde aún más de las palabras de Carol: "Ustedes venís a los talleres por el parto, pero yo los doy sobre todo por el postparto". Es una etapa un poco dura por los dolores que tienes, tus cambios físicos y emocionales, el control del pecho, el cansancio, la adaptación con tu bebe y tu pareja, las visitas, etc... aunque todo se te quita cuando miras la carita de tu bebe.
 
            Pues aquí dejo constancia de mi vivencia con el que quiero hacer un pequeño homenaje a la labor de Carol. Gracias por conseguir que la maravillosa experiencia de ser padres sea aun mejor. A partir de lo vivido animo a todos los que quieran ser papis consientes de un embarazo y parto lo más natural posible el poner una Carol en su vida.
 

1 comentario :

  1. Gracias Carol por tu ayuda nos fue muy útil!.
    Gracias Mami por ser tan! tan! especial!! gracias Darío por llegar a nuestras vidas pues despertastes en nosotros muchas alegrias perdidas.

    Y como dice Mami no todos los tesoros son de plata y oro. Os quiero mucho..

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