viernes, 6 de abril de 2012

"Se me fue la leche"

Recorriendo mis blogs favoritos para leer acerca de los temas que más me interesan, encontré esta entrada reciente en el blog de Tenemos Tetas (lo copio más abajo) y he querido seguir sacándole el jugo al tema de los motivos que echan abajo las lactancias....

Esta entrada habla de la típica Crisis de lactancia rondando los tres meses...una vez más, las malas pasadas que nos juega la cabeza, el pensar, qué difícil es dejar de pensar y confiar. 

Confiar en ti y en tu capacidad para amamantar y confiar en tu bebé, en que él sabe lo que hace cuando de repente cambia la manera de mamar, los tiempos, la duración de las tomas. Confiar en los cuerpos, la lactancia, la sabiduría de la naturaleza y la conexión, más allá de tus pensamientos, miedos y dudas....

Esta duda es muy frecuente (creer que tienes menos leche cuando tu bebé ronda los tres meses, debido a que los pechos ya no están tan duros ni robosantes y a que el bebé mamá mucho más eficientemente y  por tanto, en menos tiempo).

Pero para mi, la principal causa de fracaso de la lactancia es otra...en realidad hay más, pero esta que expongo a continuación, es para mi la más habitual.

La mayoría de las mujeres piensan (porque así nos lo hacen creer a través de los comentarios, revistas y películas) que los bebés una vez que han mamado, estando limpios y calentitos, deberían permanecer tranquilos y solos en sus capazos durante, al menos, un par de horas.

 Así que nos encontramos con una mamá que amamanta a su bebé, esto suponiendo que ha superado los primeros días de hospital, donde una vez que tienes a tu bebé en brazos te surgen miles de dudas, la información (de nuevo suponiendo que la hayas buscado) hay que ponerla en práctica y esto no siempre es sencillo.  Los consejos entre el mismo personal sanitario son  deficientes y contradictorios, si a esto le sumamos opiniones de familiares, etc...salir del hospital, sin haber dado biberones, es todo un reto, sobretodo si no te lo has currado y estás requeteinformada y bien apoyada.

Bien, seguimos...la nueva familia llega a casa  justo cuando empieza a subirle la leche a la mamá.  Si tienes una subida fuerte, un bebé que mama poquito, suave y no te vacía bien los pechos, no tener herramientas para afrontar estos dos tres días, suele ser también causa de abandono de la lactancia en el agobio del inicio. 

O sea, la  falta de información y apoyo para superar los primeros días sería la principal causa, pero no es esto a lo que me refería...aún así quiero recalcar la necesidad de tener herramientas, información y el teléfono de alguien a quien llamar si lo necesitamos, antes de que llegue nuestro bebé, porque una vez está en nuestros brazos, no tendremos el tiempo, la cabeza, ni las ganas de leer libros, buscar en Internet y resolver rápido nuestras dudas...aunque si así fuera, siempre hay que correr a un grupo de apoyo a la lactancia.

Peeeero, si superamos esta primera semana (estancia en el hospital y subida de la leche) el principal problema con el que yo me encuentro día a día, es uno, al que le ponen distintos nombres: "no tenía leche suficiente" " mi bebé se quedaba con hambre" "no tenía buena leche" "mi leche no le saciaba"

Traducido: "después de darle el pecho durante más de media hora, se dormía y no me aguantaba ni 10 minutos en el capazo, otra vez a la teta y así todo el día"

Sabemos más de las necesidades de cualquier cachorro, perros, gatos, pajaritos incluso leones, gacelas, elefantes...(gracias a los documentales de la 2) que acerca de las necesidades reales del cachorro humano.

No aceptamos que es NORMAL esto que le pasa a la mayoría de las mamás y sus bebés. El bebé se despierta porque lo has dejado solo, porque tiene un sensor de alejamiento que asegura su supervivencia y que atiborrarlo de comida, mucha más de la que necesita y de una composición que le cuesta horrores digerir,  no lo hace descansar mejor. 

Así que la mayoría de las mamás que abandonan la lactancia, en mi opinión, es debido a que no sabemos, no esperamos, no entendemos y no aceptamos que así son los bebés...

Además, que se puede disfrutar y que esto no significa no hacer nada en todo el día, sino que debemos aprender (poco a poco y después de un descanso-retiro merecido por los dos) a vivir la vida con un cachorro a cuestas, porque así lo hemos decidido al traerlo al mundo.

Nos asusta de repente, que un ser tan pequeño, nos exija tanto de una manera tan rotunda y creo que tememos perdernos para siempre en esa entrega...quizá nunca antes lo hayamos hecho, quizá nunca nadie lo haya hecho por nosotros, y esto, lo complica aún más...

Crisis de lactancia: "se me fue la leche"

Por Ileana Medina Hernández

Hay una consulta que se repite mucho en la página de Facebook, hoy copio un mensaje que dejó una lectora, y dejo por aquí la respuesta y otros enlaces interesantes. Es muy importante, porque esta creencia es la causa de muchísimos destetes tempranos no deseados. 

«Hola:
Les escribo para hacerles una consulta por un tema que me tiene mal y preocupada.
Tengo una bebé de 2 meses y medio y le doy teta desde que nació.
Suelo tener mucha leche, de hecho si no le doy cada 1 hora y media o 2hs suelo sacarme leche porque me duelen las mamas.
Desde ayer tengo los pechos más "blandos" y menos leche..estoy muy preocupada...tengo miedo que mi beba tenga hambre.
Ayer viví un momento personal muy angustiante por lo que creo que puede ser el motivo... puede ser? Me podrían ayudar por favor? Cualquier cosa que me digan me ayudará.
AMO A MI BEBE Y AMO DARLE LA TETA
Cariños
Gracias»

No te preocupes, de vez en cuando suelen ocurrir lo que se llaman "pequeñas crisis de lactancia": tu cuerpo y la demanda del bebé se desajustan, el bebé necesita chupar más a menudo durante un par de días hasta que vuelve a regularse. Tú dale pecho cada vez que quiera, y verás que en un par de días se vuelve a normalizar.

Además, hay otra cosa muy importante: a partir de los 2 meses, o 2 meses y medio ¡la lactancia se normaliza! ¿Qué quiere decir eso?

Que tus pechos ya no chorrearán tanta leche, que no los sentirás tan duros ni llenos, simplemente porque tu cuerpo se normaliza y va produciendo leche en la misma medida en que tu niño lo necesita. Los pechos no son un "tanque", son más bien grifos, por los que la leche fluye en la misma medida que el niño la demanda.

Muchas mujeres creen a partir de ese momento que ya no tienen leche (su madre y su suegra enseguida se lo confirman: yo también me quedé sin leche), meten biberones y ahí mueren muchísimas lactancias, cuando lo que sucede es justamente lo contrario: a partir de ese momento la lactancia es algo que ni siquiera notamos, fluye, el bebé se alimenta y podemos disfrutarla sin tener que chorrear todo el día, ni sentir los pechos cargados. No existe una verdadera "crisis", no has dejado de tener leche y no hace falta introducir biberones, al contrario: ¡lo que sucede es que la lactancia a partir de ahora va a ser más fácil y placentera!

El pediatra Carlos González lo resume así: 
«Hay lo que se puede llamar "crisis de los tres meses" (no es exactamente a los tres meses), que es el pánico que le entra a muchas madres más o menos a esa edad del bebé porque se juntan varios factores, que son normales, pero que nadie le había advertido que podían pasar:
-Los pechos antes parecían llenos y se llenaban aún más entre las tomas; ahora parecen siempre vacíos (¡pero no lo están!) y blandos.
-La leche goteaba, había que usar un empapador en el sujetador; ahora ya no gotea.
-La madre se notaba al comienzo de cada toma la bajada de la leche; ahora ya no la nota.
-El bebé estaba más de 20 minutos en un pecho; ahora acaba en cinco o en dos minutos y si le intentan obligar a mamar más, se enfada.
-El niño hacía varias cacas al día; ahora está varios días sin hacerla (no es estreñimiento, y no hay que tomar medidas).
-El bebé engorda cada mes menos que el anterior (¡claro!). A partir de los cuatro o cinco meses, el niño vuelve a empezar a despertarse varias veces cada noche.
En estas circunstancias la madre que no tiene nadie a quien consultar, se espanta y piensa que se ha quedado sin leche de repente. Para pasar las crisis lo único que hay que hacer es seguir dando el pecho, no intentar obligar a mamar al niño cuando no quiere mamar, y no dar ningún biberón.»
Sobre si un susto o un mal momento que hayas pasado puede influir en que "se te corte la leche", la respuesta es sí, pero es algo momentáneo. La IBCLC Ana Morales, en el completo reportaje sobre lactancia que publica El dedo en la llaga lo explica así: "Es verdad que un disgusto muy grande (un accidente, una muerte…) puede cortar el flujo de leche porque a nivel hormonal produces una adrenalina y cortisol impresionante y puede inhibir el reflejo de eyección láctea, de salida de la leche que viene promovido por la hormona oxitocina. Esto es algo momentáneo, puede ocurrir que en 1 día no te salga la leche. No es que no tengas, es que no te sale. Un niño no se puede destetar de un susto. Lo dudo francamente."

Carlos González también lo explica con su habitual sentido del humor, comparándonos con una cierva a la que se le acercara un lobo, y concluye: "el efecto del estrés sobre la lactancia es temporal: la leche no sale enseguida, el bebé se enfada y llora un poco... sigue mamando, porque tiene hambre, y la leche acaba saliendo, por estresada que esté la madre. Lo que ocurre en la actualidad y no había ocurrido nunca antes es que, cuando el bebé llora y se enfada, la madre le da un biberón. No son los nervios y preocupaciones los que hacen que se vaya la leche, sino los biberones."

Si ya te sientes mejor, no tienes nada que temer, pon al bebé al pecho cada vez que lo pida, confía en ti, en vosotros, y verás que la lactancia durará mucho tiempo!

Más información: 

Se me fue la leche, por Carlos González
Sobre las crisis o brotes de crecimiento, de Alba Lactancia Materna

2 comentarios :

  1. Leyendo esto me he acordado de una mujer con la que charlé un poquito en la sala de espera del pediatra. Me contó que se le cortó la leche por una razón totalmente inverosímil...tendió la ropa del bebé al sol...sí, así como lo cuento...por lo visto le habían dicho que no lo hiciera por el riesgo de que le pasara, lo hizo un día y zas! se le fue la leche...lo curioso es que en la conversación también dejó caer que le daba mucha pereza levantarse a la noche a darle de comer al bebé, así que se levantaba la madre de ella a darle un biberón...

    ResponderEliminar
  2. Madre mia... qué cara se te debió quedar. A mi me preguntan muchas madres y todo lo que tienen en común es que te dicen exatamente el tiempo que le dan pecho y las cantidades de suplemento. Ninguna entiende el concepto de llevar pegado al bebé día y noche. Nos hemos criado con imágenes de bebés separados de sus madres y creyendo que los bebés duermen, comen y mojan pañales. Cuando realmente los bebés normales maman, maman y mientras lo hacen a veces duermen y mojan pañales.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu opinión