viernes, 8 de junio de 2012

El parto en casa de Bimba

Bueno como ya os comenté, voy a relatar mi experiencia acerca del parto en casa (aunque rompa la 1ªenmienda del dogma).
El sábado va a hacer un año que nació una niña perfectamente sana, en el suelo de mi dormitorio.
Eran como las diez de la noche. Justo el momento en que la niña mayor (7 años entonces) se acababa de quedar dormida. Yo estaba acostada a su lado cuando el silencio se rompió con un “tac” seco y rotundo. Era el saco amniótico. De un salto me levanté de la cama y corrí al pasillo para no despertar a la que había dejado en la cama. Me fui hasta el final del corredor con las manos entre las piernas porque el líquido amniótico caía. Busqué el teléfono y llamé a mi marido. Estaba cenando fuera con un amigo y no esperábamos el parto hasta dentro de dos semanas. A él le gusta  presumir, que pudo decir en el restaurante: “camarero, tráigame la cuenta por favor, que mi mujer está de parto!” Intenté hablar con el Dr. Santos, que ya estaba alerta, pero no podía oírle, aunque le llamé varias veces, la voz del doctor, al otro lado del aparato, era la de un robot, muy metálica e incomprensible. Le dije que llamara a Diego, que estaba de camino y se pusiera de acuerdo con él para coordinar.
Recibí la llamada de Diego preguntándome si necesitaba algo? Y así fue, necesitaba empapadores que aun no había comprado y alguna otra cosa. Así que me puse en marcha. Preparé la habitación con toallas, agua y poco más. Tenía que cambiarme, que dilema, que me pongo para parir! Esto es opcional y como todo en un parto en casa, haces lo que te venga en gana, en mi caso como venían a hacer fotos, decidí enfundarme un camisón de algodón que tengo desde hace años. Color café con leche y con el cual me encontraba como si estuviera desnuda…

Este es el momento de soledad en el que puedo mentalizarme, concentrarme en lo que va a venir, como lo voy a recibir y como va a transcurrir. Es un ejercicio que se hace mucho en deporte, sobretodo en atletismo. La mentalización del ejercicio que se va a hacer. Un saltador de altura, requiere de un momento de concentración extremo y casi místico en el que hace el recorrido mental de todo lo que va a hacer unos segundos después. Carrera en curva, preparación para pique, pique y rotación, batida, impulsión, vuelo, pasaje y caída. Todo tiene un orden, un ritmo y una motivación para llegar a un resultado óptimo.

Había leído el maravilloso y recomendable libro, no solo para embarazadas, de Consuelo Ruiz Vélez-Frías, Parir sin Miedo. Una matrona revolucionaria! Si tenéis oportunidad no dejéis de leerlo, porque a través de su experiencia como matrona se puede aprender mucho. No solo habla de su profesión y del parto sino también de la historia de nuestro país durante una época.
Por fin los chicos llegan a casa y digo chicos porque mi parto se llevó a cabo entre hombres…El Dr. Emilio Santos Leal, Diego Postigo, Nicolás Santos Pardo y Gorka Postigo del cual tengo el lujo de tener las fotos que inmortalizaron momento tan vivo.

Las contracciones iban apareciendo levemente. Me movía con libertad, me acomodaba en la estancia. Al cabo de una media hora llegaron Gorka y Nicolás cargados con equipo para fotografiar e inmediatamente Diego y el Dr. , con maletín en mano y demás utensilios. Mientras el Dr. me hacía preguntas de como me sentía y que frecuencia notaba entre contracciones y si el líquido amniótico era coloreado, etc. colocaba sus enseres y se disponía a utilizar un aparato de monitorización para hacer un seguimiento del corazón del feto durante todo el trabajo del parto.

Todo parece estar OK, solo que le preocupa que el líquido tenga un ligero color marrón…Sigo con las contracciones y me muevo con total libertad por la habitación. Hay un momento dado que el Dr. me recomienda que me acueste y que intente descansar, pero a mi me parece inconcebible hacerlo, ya que creo que el trabajo de parto está muy avanzado y el bebé va a llegar en cualquier momento.

Eso es lo que siento y así se lo hago saber al Dr., le dije que allí no se iba nadie  a dormir porque yo iba a parir…
El proceso de asumir las contracciones es inmediato, una sensación constante y una noción muy familiar de lo que te ocurre en el cuerpo. Una contracción tras otra, son siempre iguales, te familiarizas con esa constante insistencia. Es como coger olas de pie en el mar. Hay un momento de calma,  acompañado por la súbita excitación en que te pilla la ola y la acompañas con tu cuerpo, dejando de tocar el suelo por un momento y vuelta a empezar.
Es un bucle en el que ves que avanzas por lugares que son conocidos. Parece que te acostumbras y sigues, recorres un camino ancestral que te conecta con el universo, la parte espiritual y animal que conviven en tí. Esto produce en el cuerpo un efecto orgásmico y de placer absoluto que es inexplicable.

Conseguir rodearte de los que verdaderamente crees que no te van a suponer una molestia es fundamental. Hay que tener en cuenta la sensibilidad en la que una se encuentra durante el trabajo de parto. Cualquier cosa que resulte una agresión o una amenaza, va a ser aplacada y rechazada de inmediato. La sensación de libertad debe ser absoluta, al igual que la de comodidad y seguridad. Eres una especie de fiera en acción.

Cosas que fueron útiles. Tener a un hombre fuerte al lado que simplemente esté disponible. Así fue, la fuerza era imprescindible, porque yo me colgaba de su cuello con todas mis fuerzas…Otra cosa fundamental, la postura en determinado momento, en que las contracciones son más seguidas y el camino del bebé se va abriendo hacia la salida. Es una postura con el torso inclinado, sacando pecho y en la que el final de tu espalda e inicio de trasero se arquean como si fuéramos un gato estirándose. Esto favorece que el trabajo de la matriz se desarrolle con fluidez.

El proceso se aceleraba. Cuando el Dr. me dice que me toque para ver si notaba la cabeza…yo creía que si y tal cual. Se asomó el Dr. por debajo de mi, ya que mi postura era de pie con las piernas semi flexionadas. A Diego le tenía detrás aguantándome. En ese momento es cuando noto lo que llaman el anillo de fuego. Me centro en el desahogo de energía y para ello escogí la respiración y los gemidos. Era lo que me mantenía el ritmo perfecto, como cuando estás corriendo y el ritmo cardíaco es muy alto. El desgaste de energía debe ser optimizado así que hay que evitar gritos y descontrol. Simplemente dejarse llevar y disfrutar del placer que podemos encontrar, así es como se magnifica todo.
En prácticamente dos contracciones la bebé salió por completo. La primera permitió que la cabeza saliera casi hasta los hombros. En la siguiente ya estaba fuera. Pude tocarla mientras salía y enseguida la cogí en brazos, con fuerza. Habían pasado dos horas desde que rompí aguas…un parto muy bueno. Tenía la sensación de que había sido corto. Me parecía asombroso y estaba en completo éxtasis. El cuerpo es tan inteligente cuando le das la confianza para que funcione como debe ser. No me falló en ningún momento. Todo fue llevadero.

La alegría y la calma se apoderaron de la casa. June ya estaba con nosotros y mientras el Dr. hacía su trabajo, la observábamos curiosos. Después de una hora llamamos a Dora, la ya oficialmente hermana mayor, para que se conocieran. La ternura con la que me puso la mano en el hombro me todavía me deslumbra. Estuvo unos minutos y se volvió a dormir. Decía, que aquel día le acababan de poner el aparato y estaba exhausta de tantas emociones.

El cansancio iba apareciendo poco a poco pero me fui entregando sin resistencia, me apetecía mucho dormir. Los chicos se portaron súper bien, fueron un apoyo básico y fueron muy prudentes. La recién nacida estaba envuelta y en brazos de su padre. Yo me acosté para descansar y dormía a ratos para no perderme nada.

La noche transcurrió muy bien y el tiempo que estuvo el Dr. Santos para asegurarse de que todo estaba bien pasó enseguida. Él se fue y Gorka y Nicolás también. A la mañana siguiente me levanté con ganas de un buen desayuno y que maravilla! Estaba en mi propia casa y me movía libremente…
No cambiaría nada, ha sido la experiencia más reveladora y expresiva que he disfrutado.
Os hago una serie de recomendaciones en torno a este tema:
DR.Emilio Santos Leal: http://www.doctorsantos.com
Parir sin Miedo, El legado de Consuelo Ruiz
El parto es nuestro: http://www.elpartoesnuestro.es
Nacer en Casa de Sheila Kitzinger, como prepararse para un parto natural en casa o en un centro especializado.
Embarazo y parto natural: Guía para disfrutar naturalmente de la maternidad de Ortrud Lindemann.

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