jueves, 17 de enero de 2013

Parte II. Confundimos criar con ser la criada


Quisiera explicar con más detenimiento el último párrafo de mi entrada anterior,
"Confundimos criar con ser la criada" porque puede rechinar, remover o molestar...

Cuando hablo de que me parece más fácil salir fuera que quedarse en casa, 
¿qué quiero decir?

Por supuesto, no hablo de esa madre que se ve literalmente obligada a separse de su bebé, por lo mal organizado de este sistema social  y laboral que nos hemos montado, en el que además, pensamos que tenemos la suerte de poder elegir con libertad lo que queremos.

No hablo de esa madre que lo daría todo por quedarse al cuidado de su hijo/a y que tiene que abandonar a su pequeño horas y horas en una guardería o al cuidado de otros,  separándose  antes de que ninguno de los dos esté preparado, ni lo deseen.

Esto genera mucha ansiedad en ambos, además de ser muy difícil poder ejercer su trabajo con eficiencia, concentración y disfrute...pues su cuerpo, sus hormonas, su cabeza están para lo instintivo que para lo racional.

Ea madre que sale del trabajo deseando volver a casa como un rayo porque su bebé la espera desesperado y ella no desea otra cosa que estar con él, amamantarle y descansar juntos en el abrazo del reencuentro.
Pero encima... oh no! sigue habiendo una casa que necesita una chacha...
Ufff! no por favor queridas, no me refiero a esto...no me malinterpreten y considérense abrazadas y sostenidas por mis palabras y no acusadas de tirar por lo fácil.

Sólo hablo de que lo difícil, pudiendo elegir, es elegir quedarte en casa sin tregua y en soledad, amando, cuidando y entregando-te sin relevo horas y horas.

Hablo de que lo duro, es no tener un compañero con el echarte unas risas a media mañana, un momento para ir a tomar un café o hacer pis tranquila, consultar tu correo en un descanso del trabajo o leer tu blog preferido.
Lo duro de no tener a nadie que te fecilite o valore lo bien que te ha salido hoy tu trabajo o lo bien que te queda esa camiseta que te has puesto hoy.

Lo difícil es tener la autoestima bien alta para tener claro que estás realizando la labor social más importante sin necesidad de que nadie te lo diga, te lo valore o te lo premie y encima sin salario a fin de mes.
O es más, siendo "una/o  mantenida/o" Wauuuu qué duro!
Escuchando encima que eres una/o comodona/o y evitando sentirte presionada/o  por esa frase que, a veces, alguien deja caer como si nada... 
-y tu? cuándo vas a volver al trabajo??
-Perdón, pero yo no he dejado de trabajar. Yo trabajo más que nunca!!

Este es el quiz de la cuestión,  

NO SOMOS LIBRES, NO PODEMOS ELEGIR,
NO EXISTE LA IGUALDAD.

No se remunera, ni se valora a la mujer que decide:

 "Criar con amor, criar con apego, criar con presencia a los seres que el día de mañana formarán una sociedad más saludable, más pacifica y menos violenta, con menos carencias de madre y de leche, de abrazos y brazos, de amor...."

 


2 comentarios :

  1. Pues Carol... Yo he vivido las dos experiencias, y la verdad contar por aquí todas las cosas que me vienen a la cabeza dan para uno o dos post... La cosa es que si que creo que cuando sales a trabajar tienes esa parte de desconexión... Y creo que en dos niveles: desconectas porque estas en un espacio físico y social distinto y asumes el rol que te toca en tu curro... Y esa desconexión te lleva casi sin darte cuenta a estar desconectada de tu bebé en ciertos aspectos... Porque aunque des tetita, coleches o portees hay una realidad y es que sin horas que pasas lejos de las vivencias, de las emociones, de consolar sus reclamos y vivir sus alegrías... Repito que he tenido las dos experiencias.... Y son mis sensaciones y tendría que matizar mucho y explicar, pero en esencia es eso... Yo recomiendo el libro de Eulalia Torres de Bea "la mejor guardería tu casa", porque no es sólo desde la perspectiva de la guardería. Besos

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  2. Buenos dias a todas, me he sentido muy muy identificada con este texto. Muchas veces he tenido ganitas de hablar sobre esto bien en la red o bien con grupos de iguales. Desde mi experiencia cuando aparcamos un tiempo el mercado laboral remunerado y nos dedicamos a tiempo completo a la crianza se convierte en niña, casa, ropa, comida... Existe una idea idealizada de qué suerte tú con tu niñita en casa todo el día, qué lindo, quién pudiera, disfrútalo... Y sí que lo he disfrutado pero tb reconozco días de mucho agobio, en los que con la niña en brazos he tendido, he cocinado, he cagado, me he duchado... Una vez escuché a una mujer que era ella quien iba a trabajar y él quien se quedaba en casa. Ella contaba con toda naturalidad que por ello se levantaba a las 6 de la mañana para preparar la comida de todos, la ropita del niño, recoger un pisco la cocina etc etc... Sin embargo cuando es la mujer quien se queda, no siempre, pero la mayaría de los dias, todo eso lo hace la que se queda junto con amanecer con la niña se levante como se levante, haya tenido la noche que haya tenido. Creo que todo esto tiene que ver con la cultura machista en la que hemos sido educados y educadas, que aunque el hombre y la mujer nos queramos incorporar a un modelo igualitario la sombra del patriarcado y de una forma de hacer la cosas planea siempre en nosotros y muy dificil cambiar algunos hábitos. El apoyo del papá en este modelo de crianza, en el que es ella quien se queda, sería el de incorporarse plenamente a la acción y organización de todo el resto de las cosas conjuntamente con la mamá. Tal y como explica Laura Gutman, se trataría para que sea equilibrado de un asumir más durante un tiempo de puerperio (2 años o más) por parte del papá. Los hombres apoyan pero desde dónde??? Quién es la cabeza pensante con respecto a la organización de la casa? con respecto a qué comemos? con respecto a organizar las ropas de los niños? en qué fecha tiene tal o cual cita con médico, vacunas, etc...? quién habitualmente prepara el bolso de las cosita que les hace falta cuando salen de casa? En mi caso a veces sí es compartido, y evidentemente cuando no estoy, sí se asume, pero hay alguna palanca que se nos activa, y digo a los dos porque yo tb me sumo, que hace que cuando estamos en familia termino asumiendo cosas que sé que él tb puede hacer, pero me creo que yo las hago más rápido, o que las hago mejor, y eso desemboca en agobios, enfados, en el cotiano por ver que asumo más de todo, niña, preparativos, casa... Por otro lado con respecto al apoyo familiar o social, tb he visto que se sobreentiende que necesita más apoyo aquel modelo en el que trabajan los dos, cuando en realidad pasan menos horas con los niños y niñas, porque al estar trabajando los dos, o bien está en guardes o con las abuelas y abuelos... Sin embargo en el modelo, se queda toda la mañana con mamá en casa, se "supone" que no necesitas tanto apoyo, porque como estás, estás en casa, no trabajas fuera de casa, pués qué idílico que no necesitas ayuda... Y pobre si te quejas.... Es invisible a los ojos del mundo el agotamiento psicológico de este modelo en el que hacemos la misma actividad 24 horas, sin tiempo ni para tomar un café tranquilamente, sin cambio de actividad. Recuerdo que yo le decía a mi pareja, al menos tú hablas con gente por las mañanas, desayunas tranquilamente cuando te levantas, puedes ver las noticias... Cuando mi pareja llegaba unas veces a las 3 y otras a las 5 habitualmente estaba cansadísima y con ganas de soltar y de descanso, cosa que no me pude permitir muchas veces bien porque estábamos los dos en el mismo estado, bien por el apego, bien por la teta o bien porque no me lo permití. Puedo decir que después de dos años empieza ahora a ser más igualitario todo, empiezo a tener tiempo para leer y para escribir todo este rollo....

    Bufff
    Un abrazo
    Pino

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