miércoles, 5 de febrero de 2014

Reflexiones sobre nuestro Puerperio...

Hoy nos reunimos un grupito de madres, un papá y nuestros bebés para trabajar sobre nuestros puerperios. Los bebés iban del año hasta los pocos meses y quiero compartir con ustedes estas reflexiones;

La primera reflexión sobre Cómo nos sentimos? Hizo referencia a la demanda y la entrega tan fuertes que supone tener un hijo.

Una realidad que realmente desconocemos antes de convertirnos en madres y padres y que a menudo, cuesta digerir, aceptar y ser capaces de fluir con ello, disfrutarlo.

Lo cierto es que nos cuesta mucho parar el tiempo, detenernos en el ritmo del bebé, dedicarnos a la vida contemplativa junto a ellos, nutrilos desde nuestros cuerpos, no hacer, estar.

La prisa por volver a la "normalidad" puede perseguirnos, hasta que entendemos que la "normalidad" ahora es otra, ha cambiado, hay nuevas necesidades y nuevos ritmos, nuevas prioridades.

Algunas mamás logran deleitarse en maternar a tiempo completo, disfrutar de la entrega y fluir sin exigencias, sin expectativas, observando y dando-se, con una sensación de felicidad  y privilegio, de estar donde quieren estar.
Otras, a veces se sienten ahogadas y necesitan salir a respirar, como salir un momentito al super sola o poder darte una ducha sin que el papá aparezca a los pocos minutos en el baño, con el bebé en brazos, diciendo "mira mamá" !! (seguro que también te ha pasado), Por supuesta que felices y disfrutando de ser madres, pero sin llegar a esa paz, envidiando poder tener un trayecto en coche tranquilo y escuchando música o desayunar en alguna cafetería leyendo el periódico y en silencio.

Lo cierto es cada una siente la maternidad como la siente, cada una tiene su momento, sus necesidades, su sentir y nada es bueno ni malo, simplemente ES y así lo estás viviendo, y sin duda, cuando cerramos los ojos, todas sentimos un amor profundo por nuestros hij@s y todas estamos profundamente agradecidas por la experiencia de ser madres, las mejores madres para nuestros hijos y no somos tan distintas unas de otras.


Rápidamente salió el tema de las familias, de las madres, de las suegras... algunas acompañando amorosamente y de manera respetuosa a sus hijos al convertirse en padres y madres. Apoyando sin críticas, sin juicios y  pudimos ver reflejado claramente como eso se traducía en que eran justamente las mamás mejor apoyadas, las que mejor se sentían.

El apoyo es fundamental, el apoyo en la logística, en la compra, en el potaje...pero permitiendo que sus hijos decidan sobre la manera de criar con absoluto respeto.

Otras, lo cierto es que "duras de roer" y sin darse cuenta hasta qué punto eso las aleja de sus hijas y sus nietas, una decepción que duele tanto la primera vez como la última y que desde luego, influye en tu vivencia de tu maternidad.

El apoyo de las abuelas puede cambiar tu vivencia en la maternidad sin duda alguna.

Otro tema que quedó patente es la soledad que sienten las madres, la falta de poder compartir nuestras maternidades, de hablar mientras atendemos a nuestras crías y poder compartir las cosas cotidianas con alguien.
Las madres pasamos muchas horas con nuestros bebés a solas, en nuestras casas, tomando mil decisiones sin poder compartir, duchándonos a toda leche mientras un bebé llora desconsolado o desayunando con una mano e inventando mil maneras de prepartarte una tostada mientras das la teta.

Adoramos los fines de semana cuando el papá puede retozar en la cama junto a nosotros, cuando les observamos jugar y disfrutarse y se nos cae la baba, cuando podemos soltar por un momento la atención y mirarnos al espejo ...  y llega el lunes, vuelta a la soledad...

Son necesarias las actividades para hacer las madres junto a sus bebés, en realidad, más que por la actividad en sí, por lo que ello significa, por arreglarte, salir, dar un paseo, encontrarte con gente, hablar, reunirte en un espacio agradable, compartir temas de interés, volver a casa dando un paseo...

El cambio de pareja a familia también se habló, en general es común la falta tiempo para poder compartir más, pero muchas mamás se sienten más unidas, como con un vínculo más fuerte con sus parejas, después de la maternidad.

Cuando nuestra pareja se aleja, prioriza sus necesidades, no escucha, no observa...nosotras nos sentimos heridas, decepcionadas, tristes y todo se hace más cuesta arriba.

Las parejas no deben olvidarse de ellos mismos, de compartir sus sentimientos en un momento tan vital, de mirarse a los ojos, empatizar, comprenderse, aceptarse y amarse por encima de todo, cuidarse... 

Y por supuesto hablamos de sexo. Dice Laura Gutman, que una mujer puérpera es como si siempre tuviera a su hijo en brazos, y por eso hay que amarla con extremada dulzura.
La falta de deseo sexual, la sensación de plenitud, de gozo, de satisfacción con la maternidad,  las ganas de compartir desde la ternura, las caricias, la mirada...de amarse desde otro lugar. 

Es un regalo poder disfrutar de una mañana charlando de estos temas, compartiendo, apoyando, riendo y llorando...

Y tu, cómo te sientes en tu posparto?

qué te está costando más? qué es lo más que disfrutas? te sientes apoyada? qué tal el cambio de pareja a familia? cuéntanos tu experiencia...


7 comentarios :

  1. Bfff, mi hijo tiene 2 años y medio y tengo casi la lágrima saltá, porque todo eso me pasa a mi...no recuerdo eso de mi puerperio exactamente (estaba en Canarias, mi familia estaba ahí para ayudarme y el papá pasó algunos periodos en paro), Bambú era muy tranquilo, mamaba, dormía, mamaba...pero aquí en Francia sí que me siento sola. Me quedo con la frase "desayunar en alguna cafetería leyendo el periódico y en silencio"...ooooh! solo eso! una vez! por favooooor! Me identifico con las mamás que necesitan salir a respirar y un poco de tiempito solas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bárbara linda esperamos verte por aquí y arroparte y achucharte cuando estés por la isla...

      Eliminar
  2. Mis puerperios fueron diferentes, las circunstancias van cambiando con el tiempo y la vida. El primero fue el mas revelador, darte cuenta de la dependencia de ese recien llegado hacia ti es un sock, quedarse en stnadby alelada jajaja... yo decia que era pero que la tele que podias pasar horas contemplando al bebe!!! recuerdo que salia mucho, queria compartir la llegada de Lorena con todos, visitaba a mi familia, amigos, salia a pasera por las canteras, a que le diera el solito, a que la vieran los abuelos, seguramente estaba huyendo de estar sola y buscaba a mi tribu, yo lo recuerdo como una etapa muy feliz.

    ResponderEliminar
  3. Que rico Cari, q recuerdos tan hermosos!! Gracias por comentar

    ResponderEliminar
  4. Pues los míos también han sido distintos.. Ahora con mi segunda hija, recién llegadita, me ahogo.. Sobre todo a la hora del baño/cena/cama, cuando me veo con las dos, sola, y en esos momentos en los que las dos me reclaman, me parto y lloro por dentro, y a veces por fuera... Ayer releía a Laura Gutman, y describe taaan bien lo duro que puede ser. Leo el apoyo que necesitamos las puérperas y me emociono... porque me parece tan irreal, y tan necesario. Mi bebecita se ha resfriado en su 2a semana de vida, y tiene momentos en los que llora mucho, y me pregunto qué está haciendo mi sombra en ella, cómo resolverlo, cómo sanarla...
    Con la primera, pese a que mi estado de salud era mucho peor en aquel entonces, el puerperio lo recuerdo como una etapa superdulce, estaba cansada, pero muy feliz..
    Ayer mi pareja me preguntaba, y ¿cómo lo hacían las madres antes? ¿cómo lo hacían?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uy si, eso me lo he preguntado mil veces! Gracias ;-)

      Eliminar
    2. Uy si, eso me lo he preguntado mil veces! Gracias ;-)

      Eliminar

Gracias por dejar tu opinión