jueves, 2 de marzo de 2017

TU PARTO SOÑADO...QUE NO PUEDE SER.


A veces sucede que deseas ofrecer a tu bebé un nacimiento íntimo, respetado, con sus tiempos, con las hormonas, con la caída al vacío, con la entrega, con toda la intensidad.
Deseas vivir la experiencia mamífera más potente, sin filtros.
Sueñas, lees, ves videos, hablas ....
Y de repente, sucede que en una revisión cualquiera, te enfrentas a una realidad distinta.
Una cesárea.
La confusión, el miedo, la tristeza, la incertidumbre aparecen en un momento donde necesitas sentirte segura y tranquila.
¿Qué podemos hacer en esta situación?
1. Una segunda opinión.
Pero no una segunda opinión cualquiera.
En este momento, es más importante que nunca entender que encontrar a un profesional cuya manera de trabajar esté alineada con tus deseos, puede marcar una enrome diferencia.
Busca a un profesional, que te apoye y entienda tu manera de entender el parto y el nacimiento.
No son muchos, pero haberlos haylos.
En los grupos de apoyo suele moverse información valiosa, experiencias pasadas, camino andado que te puede servir.
2.Date el tiempo necesario.
A menudo hay tiempo...para el que el bebé se gire y se coloque en la posición fetal óptima, para que una placenta baja pueda cambiar de lugar, para que un bebé gane peso, etc, etc...
Si te hablan de esperar hasta la semana X, date ese tiempo.
3. Justificada o no justificada?
Es importante determinar si finalmente la cesárea tiene o no justificación, y si existen otras posibilidades...
Como por ejemplo, en un parto de nalgas, embarazo de más de 42 semanas, o después de cesárea...esperar, o intentar el parto natural e ir a cesárea solo en caso necesario.
4..Programada o no programada?
Muchas madres cuentan que cuando les dan la noticia de que su bebé debe nacer por cesárea por una causa justificada, les dan fecha para la cesárea, sobre la semana 38.
Existe evidencia científica que avala el hecho de que si no hay motivo que indique lo contrario, lo mejor es siempre esperar a que el bebé y tu cuerpo den la señal.
El parto se desencadena a partir de diferentes señales que producen el bebé, listo para nacer y la mamá, lista para parir.
No es igual nacer con todo el cóctel hormonal en la sangre de esa madre y ese bebé., que nacer en ausencia de ese caldo ideal.
Las hormonas son responsables de tu conducta maternal, de la sensibilidad, afectan tu lactancia, su llegada a la vida, tu recuperación. Desencadenan una serie de procesos necesarios y convenientes, que merece la pena respetar.
Es importante determinar si existe riesgo de esperar a que el parto se desencadene, y esto es importante que lo determine un profesional sensibilizado con el nacimiento fisiológico.
5. Todo lo que sí.
El hecho de que no puedas tener un parto fisiológico,no te impide poder determinar muchos aspectos igualmente importantes para ti y tu bebé.
Céntrate en todo lo que sí puedes decidir...y que puede marcar una diferencia.
-Mejor acompañada
Hoy en día, aún no está establecido en nuestros hospitales de GC la posibilidad de estar acompañada en la cesárea, aunque ya sí se haga en otros hospitales del país.
Aún no se entiende, que la experiencia que una mujer vive en su parto, se queda grabada para siempre: Los comentarios, las miradas, la frialdad o la atención amorosa.
Es importante para ella, poder estar dando la mano a su pareja, o a quien ella desee, no estar sola...es un detalle, que lo cambia todo.
-Piel con Piel
Hoy en día, tampoco está establecido el piel con piel después de cesárea.
Y este, si cabe, es el punto en el que más incidiría.
Es vital para el recién nacido estar en contacto con su madre, y en su defecto, con otro ser humano, idealmente familiar: papá, tía, abuela...
No es sano, ni natural, ni beneficioso, ni respetuoso, ni tiene sentido alguno, seguir dejando a los bebés lejos de sus madres.
La evidencia y la cantidad de estudios relacionados, es ya lo suficientemente amplia, como para tenerlo integrado en todas y cada una de las personas y protocolos que acompañan el proceso del nacimiento.
*Para que estos hechos cambien, solo hace falta que cada madre que tiene una cesarea en un centro hospitalario, presente un plan de parto solicitándolo, y deje una reclamación o sugerencia de mejora, con este aspecto antes de irse del hospital.
El cambio también es nuestra responsabilidad.
-Establecimiento de la lactancia.
Preparase es fundamental bajo mi punto de vista y es una enorme diferencia en los resultados. Libros, videos en you tube, talleres, cursos, charlas, grupos de apoyo... un sinfin de posibilidades.
Poder contar con apoyo y tener a una persona disponible y dispuesta a ayudarte en los primeros días con la lactancia es una de las mejores maneras de establecer una lactancia exitosa.
Así que en base a estas premisas, puedes elegir mejor el lugar donde recibir a tu bebé, cuidando todos los detalles que están en tu mano.
6. Tus emociones:
Es duro.
Es difícil cambiar ese sueño y esa necesidad fisiológica que algunas mujeres sentimos, de parir.
Un ejercicio que te puede ayudar, es hablarle a tu bebé.
Contarle todo lo que habías soñado para él, para recibirle.
Llorar lo que necesites, sin culpa, como un río...
Hablarle sobre las nuevas posibilidades, sobre lo que sientes, y dejar fluir tus emociones, sin represión.
Abrirte a lo que la vida te traiga, con mucho amor hacia ti, hacia tu bebé.
Comprensión.
Aceptación.
Es cierto lo que te va a decir todo el mundo...
Que lo más importante es que tu bebé y tú estén bien.
Pero también es cierto, que hay que aceptar las emociones que eso nos produzca, aceptarlas sin más, y no reprimirlas, porque son reales, están ahí y no sirve de nada echar tierra encima.
No estás sola.
Nuestro espacio se ha creado para ti, para apoyarte, con tus circunstancias y tus decisiones...
#doulalaspalmas
#asociacionespaciovida

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu opinión